En resumen: una antena instalada en su sede se comunica por radio con un satélite que pasa por encima. El satélite envía su tráfico a una estación terrestre, que se conecta a internet mediante fibra, y la respuesta vuelve por el mismo camino en una fracción de segundo. Los servicios actuales usan satélites de órbita terrestre baja, lo bastante cerca del suelo como para que las videollamadas y el software en la nube funcionen con normalidad. Todo el sistema está autorizado a escala nacional y no necesita nada de la red de cable local, por lo que funciona igual en una explotación agrícola de montaña que en un polígono empresarial.
Nuestra guía en lenguaje sencillo sobre la banda ancha por satélite (en inglés) explica qué es y a quién le conviene. Este artículo baja un nivel más, hasta cómo funciona realmente la conexión desde su tejado hasta el resto de internet.
¿Cuáles son las partes de una conexión de internet por satélite?
Son cuatro, y cada una cumple una función distinta. El terminal en sus instalaciones es la antena y el router. Los satélites retransmiten la señal. Las estaciones terrestres, a menudo llamadas pasarelas, conectan la red de satélites con la red troncal de internet. El centro de operaciones de red gestiona todo el sistema, encamina el tráfico y envía las actualizaciones de software a cada terminal.
Solo la primera se encuentra en su sede. Todo lo demás lo gestiona el operador de la red, y por eso la instalación es una única visita en lugar de una obra civil.
¿Qué hace realmente la antena?
Un terminal moderno de órbita terrestre baja ya no es una antena parabólica en el sentido clásico. Es una antena plana que orienta su haz de forma electrónica, sin moverse físicamente. Sigue a un satélite mientras cruza el cielo y pasa al siguiente antes de que el primero desaparezca de su vista, muchas veces por hora y sin que el usuario lo note.
Por eso lo más importante en un estudio del emplazamiento es la vista del cielo y no la dirección. El terminal necesita un campo de visión amplio y despejado, y una hilera de árboles, una chimenea o un edificio vecino mal situados provocarán cortes breves cuando los satélites pasen por detrás. En Europa, los satélites que prefiere el terminal se encuentran sobre todo en la parte norte del cielo, así que los obstáculos de ese lado son los que más importan. Un buen instalador lo comprueba con la herramienta de obstrucciones del propio operador antes de fijar nada.
¿Cómo llega la señal del satélite a internet?
El satélite no le conecta directamente a internet. Retransmite su tráfico a una estación terrestre que esté a su alcance, y esta lo entrega a la red troncal de fibra. Las respuestas regresan por el camino inverso.
Los satélites más nuevos también pueden intercambiar tráfico entre sí mediante enlaces láser en el espacio. Así la red puede llegar a una estación terrestre que no está justo debajo del satélite, lo que mantiene conectados a los buques y a los emplazamientos remotos lejos de la costa. Para un emplazamiento fijo en España, la mayor parte del tráfico sigue tomando la ruta corta hacia una pasarela cercana.
¿Por qué importa tanto la órbita terrestre baja?
La distancia. Los antiguos satélites geoestacionarios están a unos 35 786 km sobre el ecuador, de modo que una petición y su respuesta recorren en total mucho más de 140 000 km, y el viaje de ida y vuelta tarda alrededor de 600 milisegundos antes de añadir cualquier otro retardo. Ese retardo es lo que hacía que el internet por satélite de antes fuera poco adecuado para llamadas y para cualquier uso interactivo.
Las redes de órbita terrestre baja vuelan mucho más bajo. Los satélites de Starlink orbitan a unos 480 a 550 km, los de Amazon Leo a unos 590 a 630 km y los de Eutelsat OneWeb a unos 1200 km. Starlink indica una latencia típica de 25 a 60 ms en tierra, dentro del mismo rango que muchas conexiones fijas. Explicamos la comparación en detalle en ¿Cuánto se acerca el satélite LEO al rendimiento de la fibra?
La contrapartida es la cobertura por satélite. Un satélite bajo ve una porción mucho menor de la Tierra y cruza el cielo en cuestión de minutos, por lo que la red necesita miles de satélites y un terminal que cambie de satélite automáticamente. Esa es la ingeniería que hace que el servicio funcione, y nada de ello exige nada al usuario.
¿Cómo está regulado el internet por satélite?
Las redes de satélites necesitan autorizaciones de espectro y de estaciones terrestres de las autoridades competentes de cada país. Para una empresa, lo práctico es que se trata de un servicio de telecomunicaciones regulado y no de una importación paralela. En España, la CNMC hace un seguimiento del sector y, en su informe de septiembre de 2026, señala que las conexiones de internet por satélite pasaron de algo más de 10 000 a finales de 2022 a cerca de 100 000 a finales de 2025, impulsadas sobre todo por las constelaciones de órbita baja (nota de prensa de la CNMC). Su contrato, su soporte y cualquier acuerdo de nivel de servicio los proporciona el proveedor a través del cual contrate.
Brdy es revendedor autorizado de Starlink, de Eutelsat OneWeb y de Amazon Leo, y añade lo que una empresa suele necesitar además de la conexión en bruto: estudio e instalación, routers gestionados, IP fija mediante las opciones de Netcelero y Peplink, y soporte técnico.
¿Qué influye en el rendimiento de un emplazamiento?
Cuatro cosas, más o menos por orden de frecuencia.
Las obstrucciones. La mayor causa de cortes es una vista parcial del cielo. Si se corrige la posición de montaje, la mayoría de los problemas desaparecen.
El plan. Los planes empresariales, como Starlink Priority, tienen prioridad de red sobre los planes estándar, lo que importa en las horas de mayor demanda. Conviene comprobar antes de contratar qué ocurre cuando se agota la asignación de datos.
La demanda local. La capacidad se comparte dentro de cada zona de cobertura, así que una zona muy cargada en hora punta puede ofrecer menos velocidad que una tranquila.
El mal tiempo. La lluvia muy intensa o la nieve húmeda sobre el terminal pueden degradar brevemente la señal. El tiempo normal tiene un efecto menor y no provoca caídas, y los terminales funden la nieve por sí mismos.
¿Dónde tiene sentido para una empresa?
El internet por satélite se justifica allí donde una línea fija es lenta, no existe, es cara de instalar o resulta demasiado arriesgada como única conexión. Eso incluye los emplazamientos rurales que esperan la fibra (la CNMC señala que el satélite tiene un papel relevante en zonas rurales y remotas, aunque sea solo el 0,5 % de las conexiones de banda ancha fija en España), las obras de construcción y los eventos que necesitan conectividad durante semanas y no durante años, los buques del sector marítimo y cualquier empresa que quiera una línea de respaldo que no comparta cables ni canalizaciones con su conexión principal.
Si está comparando opciones para un emplazamiento rural, nuestra guía Rural broadband options in the UK compared (en inglés, centrada en el Reino Unido) pone el satélite, la fibra, la radio fija y el móvil uno al lado del otro.
Preguntas frecuentes
¿El internet por satélite necesita una línea telefónica?
No. El terminal necesita electricidad y una vista despejada del cielo. No usa línea telefónica, armario de calle ni ningún cable local.
¿Se puede instalar el internet por satélite en cualquier lugar de España?
En casi cualquier lugar con una vista despejada del cielo. La disponibilidad en una dirección concreta se confirma antes de contratar, y el factor decisivo en cada emplazamiento suele ser la presencia de obstáculos más que la ubicación.
¿Cuánto tarda la instalación?
Normalmente una sola visita, una vez que el estudio ha confirmado una buena posición de montaje. No hay obra civil, ni servidumbres de paso, ni espera por el despliegue de una red.
¿Qué ocurre si el satélite sale del campo de visión?
El terminal ya ha pasado al siguiente satélite. El traspaso entre satélites es automático y se produce muchas veces por hora sin interrumpir la conexión.
¿Es el internet por satélite lo bastante seguro para uso empresarial?
El tráfico por el enlace de satélite está cifrado, y puede usar las mismas VPN, cortafuegos y herramientas de seguridad que en cualquier otra conexión. Los routers gestionados de Brdy añaden un control de nivel empresarial.
¿Puedo usar el internet por satélite junto con mi banda ancha actual?
Sí, y muchas empresas lo hacen. Un router que agrega o conmuta entre ambas mantiene el emplazamiento conectado si cae cualquiera de las líneas. Consulte las soluciones de respaldo.